FACUNDO ARANA

Arquitecto U.B.A.
Cel: +54 11 38 07 93 92
arquitectura@faarq.com.ar

.1| PORTFOLIO, .2| SERVICIOS, .3| CONTACTO,


10.
07.
06.
05.

Plug-8m

2008

– instalación, Concurso

Instalación coreográfica interactiva para 8 participantes, realizada para concurso MACstation, premio paradigma digital.

conjuntamente con la coreógrafa Mariana Márquez.

Sup. Cub. 40 m2

Memoria: Cómo nos vinculamos con la obra/ hecho artístico en movimiento? Dónde reside el poder?, en el hacer?, en el mirar? , en el obedecer? Cómo cambia nuestra percepción de la obra según nuestro punto de vista? Éstas son algunas de las preguntas que la performance “Plug 8M” propone a los 8 espectadores-participantes que la vivencian. En esta experiencia individual-colectiva, los espectadores-participantes se conectan a "la medusa" utilizando el vestuario como interfase, y recibiendo el sonido a través de auriculares que se desprenden de este. Participan de un juego interactivo rizomático de negociaciones de poder y afectación. La experiencia personal es la entidad afectadora del punto de vista.

La danza – Intención del Cuerpo.

Entendemos la danza como la manifestación física de las posibilidades de un cuerpo. La coreografía aparece como sub-producto de las interrelaciones y las intenciones de los espectadores-participantes y la coreógrafa-medusa. La disposición espacial en círculo refiere a las danzas típicamente colectivas características de todas las culturas desde el “Syrtos” griego hasta la “batalla” de hip-hop en la pista de una discoteca. El círculo incluye a los participantes y genera el campo para que estos, al compartir la experiencia, respondan libremente a estímulos físicos dando lugar a la danza. Así, con licencia lúdica, la coreógrafa facilita la creación de la danza en vivo. En el contexto histórico de la danza moderna-contemporánea, nuestra performance busca ubicarse en la línea que puede trazarse desde Lois Fuller a Alwin Nikolais y a Merce Cunningham cuyo interés fue siempre la investigación de la puesta en escena que considera a sus elementos (iluminación, música, danza, vestuario) como partes independientes de un paroxismo. Por lo tanto, trabajamos con el movimiento buscando su forma pura en la variación espontánea, es decir, sin alegorías ni contenidos emocionales ó de relato de historias. El movimiento como resultante de la estructura de performance y la intención de experimentar una coreografía creada en vivo. La interacción manifiesta un nuevo cuerpo.

El Vestido – Superficie de Relaciones.

Entendemos el vestuario como superficie enlazante y condicionante de las posibilidades de un cuerpo. Este vestuario proyecta las distancias de las interrelaciones de los participantes delimitando el punto de vista.

Los rituales son una de las actividades sociales mas profundas de la naturaleza humana. Estas mecánicas son naturalizadas en nuestra psyche a partir de las repeticiones de procedimientos, conformando el evento, con el fin de hacernos sentir incluidos. A su vez si consideramos estos procedimientos como una serie de transacciones instantáneas (cálculos, negociaciones, estimaciones, acciones, reacciones, resistencias y juegos) y vemos en el vestuario una superficie conductora de relaciones, entonces podemos acercarnos a la vivencia de una experiencia ¨nueva¨.

De este modo, la realidad dinámica que componemos podría definirse como el potencial de interacción de este sistema. La superficie que enlaza, controla y afecta a los espectadores-participantes (incluyendo a la misma medusa) y establece las distancias de juego e interactividad, brinda la experiencia individual y colectiva en el evento. Al evitar las jerarquías y habilitando la accion en cada espectador-participante, el poder viaja por la tela.

La Música – Emular el Tiempo.

Entendemos la música como trama del tiempo y de las sensaciones potenciales. El tema original se articula, por instantes, con alguna de las 8 versiones, buscando por medio de la sincronía el acontecimiento de intercambio.

La música asociada a la performace se repliega en las 8 variaciones de un original, que acompaña la coreografía que se formaliza independiente de esta. Cada espectador-participante recibe en sus auriculares una de las versiones, que le permite acompañar al conjunto rítmicamente. Sin embargo corresponde a la medusa, inducir alternadamente su original vía los auriculares de los espectadores-participantes. Esto se logra mediante la aplicación de la pantalla sensible multipunto adosaba a la falda que ciñe a la medusa, que al tocar con sus manos puede ¨mover¨ el sonido, dirigiendo destino e intensidad del original. Se yuxtapone así el original y la versión en una experiencia sonora mas intensa, que enfatiza la experimentación individual de la progresión del tiempo.

Buscamos definir en 8 minutos una duración de diversidades temporales que se articulen en una sincronía global.

El Video – Espectrar la Realidad.

Entendemos la proyección de video como representación de la luz natural que a partir de su interacción con los objetos los expone a nuestra percepción visual develando así un fragmento más de la realidad.

Sabemos que el espectro de la luz natural es una composición de frecuencias o vibraciones sutiles que van del violáceo al rojo. Desde la frialdad que puede representarnos un cuerpo violáceo hasta la calidez que un cuerpo rojizo nos muestra, pasamos por un espectro de sensaciones sintiendo diferente aquello que vemos. A tal efecto proponemos una transformación de imágenes de esta particular gama de variaciones de tonalidades que dan progresión a la duración del evento, representando los ritmos de la luz natural y sus vibraciones diarias.